Unión Nacional de Organizaciones de Forestería Comunal, A.C.

En primera instancia, es importante precisar algunos aspectos, como el origen del régimen de tenencia de la superficie boscosa en  México, y responder a la siguiente pregunta ¿Qué es el desarrollo forestal comunitario? Después describir cómo la  UNOFOC, A.C., en su papel de organización civil ha sido fundamental en el desarrollo forestal comunitario de diversos ejidos y comunidades indígenas y pequeños propietarios de México.

Desde la época precolombina se ha reconocido la propiedad comunal en nuestro territorio, tanto en terrenos agrícolas como en áreas forestales y pastizales. Después de la conquista algunas tierras del pueblo se conservaron como propiedad comunal, posteriormente, en la Constitución de 1917 se reconocen dos formas de propiedad social de la tierra: el ejido y la comunidad.

El ejido mexicano se concibe como una propiedad común particularmente en su área forestal, sin llegar a ser cooperativa y son denominados núcleos agrarios.

El artículo 5 de la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable, establece que  la propiedad de los recursos forestales comprendidos dentro del territorio nacional corresponde a los ejidos, las comunidades, pueblos y comunidades indígenas, personas físicas o morales, la Federación, los estados, el Distrito Federal y los municipios, que sean propietarios de los terrenos donde aquéllos se ubiquen.

Así, comienza el aprovechamiento forestal comunitario gracias a la conjugación de varios factores; por un lado, la política de reforma agraria que sentó las bases de la propiedad comunitaria de los recursos, la lucha de las comunidades forestales por el control de sus bosques y la convicción de algunos funcionarios y organizaciones de acompañamiento, como la UNOFOC, A.C. sobre la viabilidad de que los dueños de los recursos forestales sean los administradores de los mismos.

Entonces, ¿Qué es el Desarrollo Forestal Comunitario?

El desarrollo, se considera sinónimo de evolución; es decir, la generación de un cambio y crecimiento de forma gradual que  depende de los múltiples factores que intervienen en este; es un proceso real de cambio. Desde la  perspectiva de una meta significa un avance en el bienestar social.

Por comunitario, se refiere al conjunto de personas que viven bajo las mismas normas o los intereses en común, y que crean una estructura de interrelación e interdependencia en un territorio. La búsqueda de tener una comunidad perfecta, da inicio el desarrollo comunitario, que empieza con la planificación de formas para  cómo mejorar la vida de los miembros de la comunidad. Así, en los años ochenta la ONU, así como el Banco Mundial emprendieron acciones para alcanzar un desarrollo comunitario en los territorios rurales del mundo.

El término forestal, etimológicamente proviene del latín forestalis, que significa “correspondiente o perteneciente a los bosques y a los aprovechamientos de leñas, pastos, entre otros”; abarca el estudio, la promoción y la ejecución de proyectos en los territorios forestales.

Por tanto, el desarrollo forestal comunitario está estrechamente relacionado con la propiedad de los recursos forestales, los cuales se concentran en 62 % en los ejidos y comunidades del país, donde la administración de los recursos requiere de capacitación en la organización interna y en el desarrollo propio de las actividades productivas.

 El desarrollo inicia con la capacidad de organización de los ejidos y comunidades, para optimizar sus actividades productivas, cuyo objetivo es generar una mejora en la calidad de vida de los dueños de los bosques, que además viven en ellos.

La condición de la propiedad social de los terrenos forestales en México, en su mayoría ubicados en zonas rurales y altamente marginadas, para la gestión forestal, se requiere de un apoyo o guía para generar procesos de producción rentables, que hagan posible mejores condiciones de vida para los dueños de las tierras forestales;  es aquí donde las organizaciones de la sociedad civil conocedoras de debilidades y oportunidades que existen en cada región, en cada ejido y comunidad comienzan a contribuir de manera importante en generar las condiciones que hagan ´posible esta transformación.

La Unión Nacional de Organizaciones de Forestería Comunal, A.C. (UNOFOC, A.C.) es una de ellas y surge como resultado de las necesidades que tienen los dueños de los recursos naturales de contar con espacios y medios de interlocución especializados, para satisfacer sus demandas de participación en políticas y programas de Desarrollo Forestal Comunitario a nivel nacional. Se debe resaltar la importancia de programas de apoyo al sector forestal tales como: PRONARE, PROCOREF, PROCYMAF, PSAB, así como el PRODEFOR, el PROARBOL y el PRONAFOR que fueron concebidos o surgieron de las necesidades expresadas por los dueños de los territorios forestales a través de organizaciones como la UNOFOC, A.C.

La forestería comunitaria es la actividad comprometida con el manejo y aprovechamiento racional de los ecosistemas. Se tiene una gran responsabilidad con la conservación de la naturaleza y con la distribución justa de los beneficios de la riqueza del bosque entre las familias que sustentan su propiedad, y para que esto sea posible, es necesario llevar a cabo un manejo patrimonial del bosque que asegure la conservación de los recursos para las generaciones venideras.

En 24 años de vida de organización campesina en la UNOFOC, A.C. hemos acumulado experiencia en nuestros ejidos, comunidades, grupos de trabajo, organizaciones regionales, convergencias regionales, estatales y con empresas campesinas que han cristalizado, todas ellas, en iniciativas de trabajo en la mayoría de los aspectos del campo y de la vida rural, por ejemplo: en la producción, la comercialización de productos forestales, en darle valor agregado a la materia prima, en el aprovechamiento y conservación de los recursos naturales, en el fomento al trabajo de las mujeres forestales, en acciones y programas para el mejoramiento de las condiciones de vida de las familias, en la defensa de los derechos humanos, los derechos indígenas, la contribución propositiva que se ha logrado en el marco de las políticas públicas, en la participación en política ambiental y con la presencia —por medio de sus miembros— en los espacios legislativos federal y estatales, así como en el ámbito municipal.

Además, se ha tenido una participación relevante en foros internacionales, en los que se analiza y revisa la situación de los pueblos, de sus bosques, selvas y el futuro de la biodiversidad a través de  métodos de aprovechamiento y conservación, en alianza con otras organizaciones de la sociedad civil; igualmente se ha intervenido en  foros de organismos multilaterales.

Los esfuerzos que realizamos, los miembros de la UNOFOC, A.C., en el aprovechamiento, cuidado y protección de la diversidad de los ecosistemas de México trascienden a la propia UNOFOC, ya que benefician a toda la sociedad. Por eso, hemos tomado la decisión de hacer de los recursos forestales una fuente permanente de empleo, para seguir arraigados a nuestras tierras y para alcanzar un desarrollo económico sostenible, tanto en sus aspectos ambientales como sociales.

Los ejidos y comunidades forestales y socios de la UNOFOC somos capaces de aprovechar prudente y organizadamente nuestros bosques, selvas y zonas áridas, aunadas a las prácticas agrícolas prehistóricas, así como crecer en la industrialización de nuestros productos y comercializarlos en los mercados nacional e internacional.

Es preciso decir que aunque existen dificultades para aumentar la producción y productividad maderable y no maderable, la UNOFOC, A.C. ha fortalecido los procesos de desarrollo forestal comunitario y afianzado la esperanza de no abandonar la cultura y la tierra; y seguiremos luchando por mantener la presencia de nuestra gente en el campo. Reafirmamos nuestro principio básico de ser una organización propositiva, que busca siempre el progreso de nuestras familias y sus comunidades.

En UNOFOC entendemos que el Desarrollo Forestal Comunitario (DFC) es una opción indispensable para el desarrollo sustentable de los territorios y de las poblaciones, como salvaguarda de las condiciones de vida de la población, el incremento de la producción forestal maderable y no maderable, el desarrollo de infraestructura forestal y comunitaria, la derrama económica y la gobernabilidad: todo ello, debe ser el eje de una política forestal. La producción generada mediante el Manejo Forestal Comunitario es viable en un mercado abierto y tiene amplios márgenes de mejora: el Estado debe promover y proveer los activos públicos, además de propiciar condiciones de mercado que permitan mejorar las condiciones de competitividad de los productores sociales forestales.

El Desarrollo Forestal Comunitario es la estrategia más eficaz para conservar el uso forestal de las tierras y asegurar la provisión de los servicios ambientales; asimismo, puede contribuir al desarrollo rural integral sustentable, impulsando un funcionamiento armónico con otras actividades económicas y culturales en las mismas áreas.

Para continuar con el impulso al Desarrollo Forestal Comunitario, la política forestal de Estado debe considerar lo siguiente:

  1. Promover el manejo forestal comunitario con la mayor cantidad posible de beneficios para la población y fomento a las cadenas de valor en manos de los dueños de los recursos forestales;
  2. Garantizar la conservación y mejora de los bienes y servicios ambientales, con base en el aprovechamiento productivo y en esquemas de restricción de uso de los recursos naturales, establecidos con criterios objetivos concertados y con las compensaciones adecuadas;
  3. Facilitar el protagonismo incluyente de los dueños y poseedores de las tierras forestales, en el diseño y ejecución de las políticas ambientales;
  4. Articulación de los aprovechamientos de los recursos forestales y de las áreas de aptitud forestal con otras actividades y procesos que ocurren en los territorios rurales.

En UNOFOC, A.C. entendemos que la forestería comunal es la estrategia que puede ayudar a detener la deforestación, la migración campesina, la inestabilidad social y conservar nuestros recursos naturales. Ese es nuestro verdadero reto y compromiso ante la sociedad en alianza con su gobierno.

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición oficial de la Comisión Nacional Forestal o de alguno de sus integrantes.