Introducción

Mejorar la salud pública de las sociedades ha adquirido gran importancia. La naturaleza es reconocida cada vez más como un determinante influyente de la salud humana y el bienestar social. Cada vez hay más pruebas de que el acceso a los bosques y las áreas verdes tiene beneficios físicos, psicológicos y sociales. Del mismo modo, cada vez hay más pruebas de que la sensación de conexión con la naturaleza que resulta de las experiencias positivas conduce al desarrollo de actitudes y comportamientos positivos hacia la naturaleza y su protección.

Varios países han diseñado e implementado diversas políticas forestales relacionadas con el uso de los bosques para la salud y el bienestar humano, con base en evidencia científica, incluidos países de Asia y América del Norte.

Japón, por ejemplo, es el líder mundial en investigación científica en medicina forestal. Desde 2004, el gobierno japonés ha financiado la investigación sobre los beneficios de los bosques para la salud y actualmente cuenta con 62 áreas designadas de terapia forestal (Base de Terapia Forestal y Camino de Terapia) donde los efectos relajantes se han observado con base en el análisis científico realizado por expertos médicos forestales.

Del mismo modo, la República de Corea, a través del Servicio Forestal de Corea (KFS, por sus siglas en inglés), ha promovido y legalizado el término "Curación Forestal", que implica la utilización de los bosques para mejorar la salud y la calidad de vida. El KFS también ha establecido bosques nacionales y públicos de curación y centros nacionales de curación forestal, mientras continúa realizando investigaciones sobre medicina forestal a través de enfoques interdisciplinarios.

En 2015, la República de Corea promulgó la Ley de Promoción del Bienestar Forestal, que exige a los gobiernos estatales y locales que formulen e implementen políticas para garantizar que todas las personas puedan beneficiarse de los bosques a través de la promoción de los servicios y beneficios que ofrecen.
De manera similar, en Alemania, existe un enfoque científico para dedicar áreas forestales a ser una prioridad para la salud, como “bosques de curación”. Desde 2016, el país cuenta con el primer bosque de este tipo en Europa, en Usedom. En los estados alemanes de Mecklenburg-Vorpommern y Bavaria, por ejemplo, existe la posibilidad de designar estos espacios, de acuerdo a una serie de componentes básicos con los que deben contar, como clima, aspectos geológicos y composición de árboles y otras plantas.

En Estados Unidos, el Servicio Forestal del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USFS) lleva muchos años investigando y estudiando cómo los árboles mejoran la salud humana. En 2018, el USFS publicó un informe llamado Naturaleza Urbana para la Salud Humana y el Bienestar, que se centra en cinco áreas clave: contaminación y salud física; vida activa, salud mental y reducción del estrés; salud social; cohesión; y resiliencia.

El informe también proporciona información sobre la mejor ciencia disponible para ayudar a los profesionales de recursos naturales, planificadores, arquitectos, educadores, profesionales de la salud y grupos de defensa comunitaria a comunicar de manera efectiva los beneficios para la salud de incluir la naturaleza y los espacios verdes en su planificación, actividades y trabajo.
En Canadá, las instituciones de educación superior, como la Universidad de British Columbia (UBC), están promoviendo la investigación relacionada con la terapia forestal. UBC está trabajando actualmente en la terapia forestal desde tres aspectos: (1) el desarrollo de la industria de la terapia forestal y su política en todo el mundo, particularmente en Japón, Corea, China, Estados Unidos y Canadá; (2) Actividades de terapia forestal relacionadas con los efectos fisiológicos y psicológicos en diferentes grupos objetivo y (3) Los elementos clave vinculados a los entornos forestales, como los iones negativos, los productos químicos y el paisaje/paisaje sonoro/paisaje de luces y su impacto en la salud humana.

Sin embargo, todavía hay países, como México, en los que no se han promovido los beneficios de la naturaleza para la salud y el bienestar, o al menos no con el apoyo científico e institucional necesario.

En ese contexto, en colaboración con la Comisión Nacional Forestal de México (CONAFOR) y la UBC con el apoyo de la Red de Investigación Forestal de Asia-Pacífico (APFNet), se está organizando una Serie de Webinars sobre Terapia Forestal.

Esta serie de seminarios web cubrirá el estado actual del conocimiento internacional sobre los bosques y la salud humana; la identificación de áreas que se beneficiarían de una mayor investigación sobre los bosques y la salud humana, y buscará promover la colaboración y las asociaciones para facilitar el trabajo y la investigación relacionados.
En tiempos de crisis mundial, la colaboración internacional en la investigación en salud para promover el conocimiento y fortalecer la capacidad institucional es cada vez más relevante.

La pandemia de COVID-19 ha tenido un gran impacto en los sistemas de salud, así como en la economía y las sociedades de todo el mundo. En ese sentido, se ha vuelto aún más importante analizar los servicios esenciales que los bosques pueden brindar a las personas durante tiempos difíciles.

Esta serie de webinars tiene como objetivo promover la terapia forestal en México y despertar el interés de otros países latinoamericanos para promover también el potencial de la naturaleza en la salud pública.

Esta serie de webinars serán conducidos en idioma inglés, con la posibilidad de ser previamente subtitulados en español al momento de su transmisión. Los subtítulos en español estarán disponibles en todos los videos al momento de compartirlos en las redes sociales, para su posterior consulta.